Armonizando Mateo 19.9 con Romanos 7.2-3

 

Por Tony Melton

 

 

Las doctrinas acerca del matrimonio son muchas, pero una doctrina que ha atormentado nuestra hermandad es la de “ninguna excepción” en matrimonio. Esta posición enseña que Dios no permite el divorcio por ninguna causa o razón. Los de “ninguna excepción” creen que es posible compaginar o armonizar la enseñanza de Jesús en Mateo 19.9 con la enseñanza de Pablo en Romanos 7.1-3.

 

En esta lección, me gustaría explicar el problema y como yo entiendo los pasajes. Primero quiero explicar porque es necesario compaginar o armonizar estos versículos. Aunque en realidad estos pasajes en si no necesitan ser compaginados, porque están en perfecta armonía. Sin embargo, por el entendimiento de ciertos cristianos, estos versículos deben ser compaginados o armonizados.

 

Por ejemplo, veamos el entendimiento de dos hermanos de la “ninguna excepción.” El hermano H. E. Robertson escribió acerca de Romanos 7.2-3 y 1 Corintios 7.39: “Si estas oraciones son verdaderas, y tenemos toda razón para creer que son verdaderas, Mateo 19.9 NO PUEDE ser aplicado a este lado de la cruz. Mateo 19.9 permite el divorcio por fornicación. Si se puede aplicar a este lado de la cruz, Romanos 7.2-3 y 1 Corintios 7.39 no son verdaderos, ellos no permiten divorcio. Los dos NO PUEDEN ser aplicados hoy día” (Folleto – “Esta Escrito de Matrimonio, Divorcio y otro Matrimonio”).

 

El hermano Phillip E. Keen, también escribió – “Si uno busca en todos los escritos de las enseñanzas de Pablo, no encuentra ninguna oración que incluye la excepción por fornicación. El fracaso de encontrar tal clausula puede significar solamente dos cosas: hay una excepción permisible que Pablo no enseñó acerca de un hombre y una mujer unidos en una carne por vida, y por eso en realidad no enseñó TODO de la voluntad de Dios sobre este tema particular, o NO hay excepciones en el plan original de Dios como ha hablado en el primer libro de Moisés como citado por el apóstol Pablo en Ef. 5, Mateo 5.32 y 19.9 no son apéndices de las enseñanzas del apóstol Pablo por citar excepciones de una clasificación idealista de otra manera, porque ellos contradicen específicamente su enseñanza de 1 Corintios 7.39 LA ESPOSA ESTA LIGADA MIENTRAS VIVA SU ESPOSO. PERO SI SU ESPOSO MUERE, ESTÁ LIBRE PARA CASARSE CON QUIEN QUIERA, CON TAL QUE SEA EN EL SEÑOR. La muerte es el único evento que termina el matrimonio en todas las enseñanzas del apóstol Pablo. Nunca enseña de otra forma” (Folleto—“Lo que Dios Ha Unido” por Phillip E. Keen, M.D.)

 

Es fácil decir por estas citas que por algunos individuos las enseñanzas de Pablo no reflejan las de Cristo.

 

Ahora, quiero explicar porque yo creo que Pablo y Cristo no enseñaban doctrinas conflictivas. Ahora bien, vamos a considerar Mateo 19.1-12. En Mateo 19, Jesús hablo con los Fariseos de tres leyes de matrimonio.

 

En Mateo 19.1-3, encontramos la ley matrimonial al principio. Los fariseos estaban tentando a Jesús con esta pregunta. Había una división entre los judíos acerca de este tema. Un grupo seguía la enseñanza del rabí Hilel y el otro seguía la enseñanza del rabí Samai. Hilel creía que el hombre podía divorciarse de su esposa por cualquier causa. Samai creía que podía divorciarse de su mujer por infidelidad conyugal solamente. Jesús contesto la pregunta citando del Antiguo Testamento. (Jesús citó la ley del principio):

 

--Gn. 2.18—“No es bueno que el hombre esté solo”

--Gn. 2.24—“el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer”

--Gn. 2.24— El hombre y la mujer se hicieron “una sola carne”

--Gn. 2.25—Adan y Eva fueron descritos como “el hombre y su mujer.” (Dios les había unido y se hicieron uno).

 

 

Jesús dijo: “Así que ya no son mas dos, sino una sola carne. Por tanto, lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre” (Mt. 19.6). Los fariseos le preguntaron: ¿Le es licito al hombre divorciarse de su mujer por cualquier razón?”. Aquí tenemos el plan de matrimonio original. Dios quiere que el hombre viva con una mujer por toda la vida sin divorcio. Sin embargo, tenemos que aceptar que los fariseos estaban bajo la ley de Moisés.

 

Ahora bien, en Mateo 19.7, 8, Jesús dio las leyes de matrimonio para los judíos. En Deuteronomio 24.1, 2, la ley de Moisés permitía el divorcio y segundas nupcias. Un hombre podía darle a su esposa una carta de divorcio y despedirla de su casa. Ella podía ser la esposa de otro hombre. El próximo esposo podía aborrecerla y darle una carta de divorcio, también, y el primer marido no podía casarse con ella otra vez. Esta ley fue dada por la dureza de los corazones de los judíos. Dios permitía el divorcio bajo la ley de Moisés, pero al principio no fue así.

 

Entonces, en Mateo 19.9, Jesús continúa a darles el plan de matrimonio por su reino venidero. Algunas personas dicen que estaba explicando la ley antigua en este versículo. Ellos dicen que la palabra “fornicación” corresponde con la palabra “indecente” en Deuteronomio 24.1. Ellos creen que la esposa de Mateo 19.9 cometió la fornicación antes del matrimonio. Creo que la palabra traducida “fornicación” ha causado muchas de las malas interpretaciones de este versículo. Un diccionario común del español dice: “Fornicación”—“Tener cópula carnal fuera del matrimonio.” (Nuevo Diccionario Ilustrado de la Lengua Española por Ramón Sopena). La palabra en griego tiene otro significado: según Joseph Thayer—“Fornicación” (Gr. Porneia) –“Relaciones ilícitas; el adulterio, fornicación, homosexualidad, bestialidad, incesto, sexo con un hombre o mujer divorciada.

 

Jesús uso la palabra “Porneia” porque es más inclusivo que la palabra “adulterio”. Incluye todos tipos de pecados sexuales que uno puede cometer. Noten las siguientes traducciones:

 

 

Nueva Versión Internacional --“Les digo que el que se divorcia de su esposa, excepto por infidelidad conyugal, y se casa con otra, comete adulterio.”

 

Versión Popular –“Yo le digo que el que se divorcia de su esposa, a no ser por motivo de inmoralidad sexual, y se casa con otra, comete adulterio.”

 

La Biblia de Las Américas –“Y yo os digo que cualquiera que se divorcia de su mujer, salvo por infidelidad…” Jesús no estaba cambiando la ley de Moisés por decir que ellos podían divorciarse por “la fornicación” porque la ley no permitió el divorcio por fornicación. Bajo la ley, la muerte fue la pena por el sexo antes del matrimonio y no el divorcio (Dt. 22.17-21).

 

Entonces, ¿Qué estaba enseñando Jesús en Mateo 19.9? que en el reino de Él, sus seguidores pueden divorciarse si su cónyuge es culpable de inmoralidad sexual. Jesús nos da esta ley para proteger a la persona inocente de un matrimonio de los infieles. Los discípulos fueron sorprendidos por la severidad de la enseñanza de Jesús. Ellos le dijeron a Jesús: “Si así es la condición del hombre con su mujer, no conviene casarse.” Entonces en los versículos 11 y 12 Jesús les explicaba que no todos pueden quedarse sin casar, porque no todos tienen “el don de continencia” (1 Cor. 7.7-9. Pablo dijo: “porque mejor es casarse que quemarse.” También Jesús dijo que algunos: “se hicieron eunucos por causa del reino de los cielos” (v. 12). (se hicieron eunucos por causa de la iglesia de Cristo). Esto nos muestra que Jesús, en el versículo 9, estaba hablando acerca de las leyes para las personas que iban a estar en el reino de los cielos, o sea, en la iglesia de Él.

 

Según la ley de Jesús, si un cónyuge comete adulterio, la otra puede divorciarlo y casarse con otro, pero el culpable no puede casarse nunca. Si el culpable puede casarse, entonces no hay propósito para la excepción de Mateo 19.9. (La excepción es para proteger al inocente). La excepción le da el derecho a la persona inocente para que se case de nuevo, pero el culpable ha perdido los derechos.

 

 

Ahora bien, veremos Romanos 7.1-4. En versículo 1, Pablo preguntó: “¿Acaso ignoráis, hermanos (pues hablo con los que conocen la ley), que la ley se enseñorea entre tanto que este vive?” Primero, Pablo establece el poder dominante de la ley a las personas que entendían la ley. Pablo dijo que un hombre está sujeto a la ley entre tanto que vive. ¿Hay una excepción de esta regla o esta ley? ¿No es también verdadero que la ley tiene dominio sobre el hombre entre tanto que la ley existe? Aunque dos cosas libran al hombre de la ley (muerte y cambio de ley) aunque Pablo solo mencionó solo una.

 

Pablo solo mencionó “la muerte” porque hablar del cambio de la ley no era necesario de su punto. Algunos de ellos en Roma entendían la ley, entonces Pablo ilustró su punto en los versículos 2 y 3; “Porque la mujer casada está sujeta por la ley al marido mientras este vive; pero si el marido muere, ella queda libre de la ley del marido. Así que, si en vida del marido se uniere a otro varón, será llamada adúltera; pero si su marido muriere, es libre de esa ley, de tal manera que si se uniere a otro marido, no será adúltera.” En estos versículos, Pablo usó la ley de matrimonio para mostrar como la ley en general funciona. ¿Está enseñando una lección de matrimonio? En realidad, NO. Estaba diciendo a los cristianos que habían vivido bajo la ley de Moisés que la ley ahora no tiene poder sobre ellos.

 

Pablo uso la relación de matrimonio para establecer su punto. Los judíos estaban casados a Dios. Los judíos estaban cansados a Dios bajo la Ley Antigua (Jer. 3.1, 20; 31.32; Ez. 16.31-34). Los israelitas habían estado en un pacto con Dios bajo la Ley Antigua (Heb. 8.9). Entonces, cuando Jesús murió en la cruz, Dios murió simbólicamente en la persona de Jesús. Por eso, Israel fue librado de la ley de su marido para que pudiera casarse con Cristo. El versículo 4 dice: “Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley mediante el cuerpo de Cristo, para que seas de otro, del que resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios.” Los judíos estaban sujetos a la ley entre tanto que la ley continuaba, pero cuando Jesús murió en la cruz, ellos fueron librados de la ley por el cuerpo de Cristo. Ahora, fueron librados de la ley de Moisés.

 

Es como la Biblia dice en Hebreos 10.9-10: “Y diciendo luego: He aquí que vengo oh Dios, para hacer tu voluntad; quita lo primero, para establecer esto último. En esta voluntad somos santificados mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre” (COMPARE Col. 2.14; Ef. 2.15; Heb. 7.12). Aunque Pablo les dijo a los cristianos (judios9 que ellos habían muerto a la ley mediante el cuerpo de Cristo o por la muerte de Jesús en la cruz, muchos de los israelitas no podían aceptarlo. Era difícil para estos “judíos-cristianos” dejar la ley de Moisés. Aunque la ley se había hecho muerta ellos, algunos de ellos no habían muerto a la ley. La ley murió con Cristo en la cruz, pero muchos de los judíos reusaban renunciarla. También, muchos maestros entre los judíos estaban animando a los cristianos del primer siglo a guardar partes de la ley (Gal. 2.4). algunos de los “cristianos-judíos” todavía guardaban parte de la ley de Moisés (como algunos de los gentiles guardaban el pecado Rom. 6). Como los pecadores se hicieron muertos al pecado, los israelitas se hicieron muertos a la ley. Un pecador puede volver al pecado, como un judío puede regresar a la Ley Antigua.

 

No importa que mas tal vez encontremos en estos versículos, el mensaje primordial de Pablo era informar a los judíos que la ley estaba muerta a ellos, y también, ellos tenían que hacerse muerto a la ley para que pudiera casarse con otro. El simplemente estaba mostrando como la esposa fue librada del pacto de matrimonio por la muerte de su marido, ellos estaban librados de la ley de Moisés por la muerte de Jesús en la cruz. ¿Cuál es el conflicto que algunos puede ver entre Mateo 19.9—Rom. 7.2-3?

 

Ahora, vamos a notar algunas cosas que no fueron consideradas en estos versículos.

 

  1. Pablo no estaba enseñando la ley de Dios entera sobre el matrimonio. Solo porque Pablo no mencionó la excepción, no quiere decir que no existe. Pablo enseñaba la ley de Dios sobre el matrimonio, pero no tenía ninguna razón para mencionar la “excepción”. En 1 Corintios 7.10, 11 y 39, Pablo habló de la ley de Dios sobre el matrimonio, y tampoco pensaba que era necesario mencionar la “excepción.” Jesús dios también la ley de matrimonio sin mencionar la “excepción” (Mr. 10.11, 12 y Lc. 16.18). Estos versículos son paralelos a Mateo 5.32; 19.9. Porque Jesús dio la ley sin la “excepción”, no quiere decir que la ley no existe.
  2. Pablo no estaba considerando la excepción de Mateo 5.32 o Mateo 19.9. (No es necesario mencionar la excepción todas las veces que la ley es presentada). Noten estas dos reglas de hermenéutica (interpretación de la Biblia). 1) una excepción de una regla, una vez mencionada, nunca será necesario repetirla de nuevo, pero está siempre bajo consideración. 2) la declaración más inclusiva siempre recibe la declaración menos inclusiva y la abraza sin contradecirla. Ahora vamos a aplicar la misma lógica que algunos usan para interpretar Romanos 7 para interpretar otros pasajes.

 

Podemos decir que Hechos 16.31 contiene todo el plan de salvación: “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo”. Conclusión –Marcos 16.16 no puede ser verdad, porque habla del bautismo. Algunos pueden decir “Si Marcos es aplicable hoy día entonces Hechos 16.31 no puede ser verdad porque habla de salvación solo por creer. Los dos no pueden ser verdad.” Es un razonamiento falso, porque la oración más inclusiva siempre recibe la oración menos inclusiva y la abraza sin contradecirla.

 

Otro ejemplo, Efesios 5.24 dice que las casadas sean sujetas a sus maridos “en todo.” Por eso, si el ordena que robe un carro, ¿tiene que obedecerle? ¡No!. Col. 3.18—“Casadas, estad sujetas a vuestros maridos, como conviene en el Señor.”

Otro ejemplo, Colosenses 3.20 –“Hijos, obedeced a vuestros padres en todo.” Si los padres le mandan a robar las gallinas de su vecino ¿tiene que hacerlo? ¡No!. Ef. 6.1—“Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres…”

 

 

Ultimo ejemplo: 1 Pedro 2.13—“…someteos a toda institución humana…” ¿Si la ley humana dice que no se reúna para adorar a Dios los domingos? La excepción: Hechos 5.29—“…Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres.”

 

Pablo no dijo que el matrimonio solo termina en la muerte. El hermano H. E. Robertson dijo que si Rom. 7.2-3 es verdadero, entonces Mateo 19.9 no puede ser aplicado a este lado de la cruz. Mateo 19.9 permite el divorcio por fornicación y Rom. 7.2-3 no permite el divorcio. Los dos no pueden ser aplicados hoy día. El hermano Robertson está diciendo que Pablo dijo que la muerte es la UNICA cosa que puede dejar libre a un cristiano. Esto es falso. El apóstol Pablo no dijo que era la única cosa que puede librar al cristiano casado. Pablo sencillamente dijo: “…si el marido muere, ella queda libre de la ley del marido.” El no dijo que la solo la muerte puede dejarla libre. Noten Hechos 2.38. Algunos dicen: “El bautismo tiene que ser en el nombre de Cristo SOLAMENTE o no tiene validez.” Ellos reúsan aceptar las palabras de Jesús en Mateo 28.19.

 

Si Romanos 7 es la única ley de Dios acerca del matrimonio, entonces hay que quedarse casado no importa si su cónyuge sea adúltero, homosexual o cualquier otro tipo de perverso que existe (algo que Dios nunca ha querido). Pablo no estaba pensando en “la fornicación” (o sea inmoralidad sexual) en la ilustración de matrimonio en Romanos 7. Era totalmente innecesario que el mencionara “la excepción” en su analogía. El tema era “el resultado de la muerte.” Habló de la muerte del marido, del cristiano y de Jesús. El tema no era “el resultado del adulterio.” Estaba hablando de la ley terminando por la muerte de Cristo; por eso; mencionar la excepción no tendría ningún sentido. El les mostraba como la esposa de Cristo estaba librada del pacto matrimonial por la muerte de su marido, de la ley de Moisés por la muerte de Cristo en la cruz.

 

En conclusión, sabemos que no hay nada bueno en un divorcio, no es nada agradable a Dios. Sin embargo, esto no cambia el derecho que Jesucristo le dio al cónyuge inocente de divorciarse de su cónyuge infiel en Mateo 19.9. No tenemos el derecho de añadir a la ley de Moisés, diciendo que Dios permitió el divorcio por fornicación o adulterio, porque no es cierto. No hay ningún conflicto entre Mateo 19.9 y Romanos 7.1-3. En Mateo 19.9, Jesús nos da la excepción de la ley del matrimonio y en Romanos 7.1-3, Pablo nos dio la ley del matrimonio sin tener necesidad de hablar de la excepción. (Tomado de El Mensajero, Febrero—2002).